Porque como todo el mundo sabe un buen profesor no es un mero transmisor de información, eso sería ser un mercader de la información existente, y cualquiera que tuviese esa información sería capaz de transmitirla, incluso el propio alumnado sería capaz de auto-medicarse y no es lo que queremos.

Un buen profesor es el que:

Motiva a sus alumnos

No hay fórmulas mágicas para la motivación, aunque hacer ver a sus alumnos para qué les puede interesar la asignatura o para qué se aplica en la vida real ayuda. Ya sé que esto es difícil, pero si el profesor que todos los días está con sus alumnos, que sabe qué nivel educativo tienen, que sabe la carrera o el interés por seguir estudiando que tienen sus alumnos y que conoce la materia que enseña, no sabe motivarles ya me dirán ustedes quién es capaz de hacerlo; es decir, el profesor es la persona que está más capacitada para motivar a sus alumnos; así pues motívelos.

El buen maestro llega a todos sus alumnos. En algunas ocasiones se pueden encontrar maestros que se quejan acerca de que su clase tiene demasiados alumnos, el buen maestro no se fija en la cantidad de alumnos, mejor se  idea la forma de llegar a todos.

Se gana el respeto

La enseñanza no se logra siendo una persona que infunda temor, pero tampoco una que nadie la respete, el maestro debe ganarse el respeto, respetando la individualidad de los estudiantes.

Es compasivo

Los grandes educadores forjan relaciones fuertes con sus alumnos y les muestran que los consideran importantes como personas. Son cálidos, asequibles, entusiastas y bondadosos. Ten la disposición de quedarte después de las horas de clase para ayudar a los alumnos o para participar en los comités y actividades escolares, cosa que demostrará tu compromiso para con la escuela.

 

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